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lunes, 30 de enero de 2012

Dejen aselar a las gallinas


Una reciente noticia que ha pasado como leve brizna de información en el vendaval de la recesión -y el sagrado 4,4% de déficit- nos recuerda que no todo es economía y finanzas, que hay cosas más importantes, como la compasión y el buen trato a los animales. En 1999, la Comisión Europea decidió establecer nuevas normas para la cría de animales. En concreto, las gallinas ponedoras deben tener el espacio suficiente para “anidar, escarbar y aselar”.

Aselar.
Dicho de las gallinas o de otros animales: Acomodarse para dormir, normalmente en un lugar alto. (http://buscon.rae.es).

Las nuevas normas debían entrar en vigor el 1 de enero de 2012. Por desgracia, Bélgica, Bulgaria, Grecia, España, Francia, Italia, Chipre, Letonia, Hungría, Países Bajos, Polonia, Portugal y Rumanía no han hecho mucho caso. En esos países, buena parte de las gallinas continúan hacinadas en jaulas que no les permiten moverse más que para subir y baja la cabeza del comedero. De aselar ni hablamos.

El documento “Guía de buenas prácticas de manejo y bienestar animal en granjas avícolas de puesta”, que se puede descargar en la web de la Asociación Española de Productores de Huevos (ASEPRHU), describe con detalle las “jaulas acondicionadas” que exige la ley europea, y reconoce que las no acondicionadas son ilegales a partir del 1 de enero de este año. No se dice que porcentaje de la producción ya ha reformado sus instalaciones, ni cuanto cuesta reformarlas. El bienestar animal cuesta dinero, que habría que trasladar a los consumidores subiendo el precio de los huevos. Un verdadero anatema.

La tecnología avícola es una rama poco conocida de la tecnología industrial, que ha conseguido logros impresionantes, como triplicar la producción de huevos por gallina en 50 años. Otras técnicas muy sofisticadas mejoran la asimilación de fósforo por el animal, reduciendo así el gasto en comida para los animales. También se está trabajando mucho en la reducción del impacto ambiental industrial, especialmente en materia de residuos, de las grandes instalaciones de cría de gallinas. Los avicultores industriales critican que la palabra “sostenibilidad”, se aplique a las pequeñas granjas ecológicas y no a las grandes instalaciones. Insisten en que ellos proporcionan alimentos seguros a un precio bajo, accesible para todo el mundo.

Eso es verdad, pero es parte de un problema más general. Ahora mismo, el sector de la alimentación en España se está separando en dos mundos dispares: un gran mundo industrial, muy tecnificado, capaz de producir montañas de comida barata, y un pequeño mundo ecológico y local, que produce un pequeño porcentaje de los alimentos a un coste muy alto y a unos precios igualmente elevados.

Como los huevos ecológicos, los clase 0, que cuestan por lo menos el doble que los de clase 3 (criados en jaulas). Desde el punto de vista de la ciencia de la nutrición actual, que sólo considera el contenido en nutrientes, son indistinguibles. ¿Quién pagaría el doble por unos huevos ecológicos entonces? Evidentemente, alguien que no esté atrapado entre un sueldo bajo y una hipoteca alta. Consideramos lógico dedicar un 60% de nuestro sueldo a la extorsión inmobiliaria-financiera, pero la comida nos parece carísima. Y lo cierto es que la comida de calidad es cara (no así obtener “nutrientes” en cantidad). Tal vez sería más lógico pagar más por una comida mejor y pagar mucho menos por alimentar la burbuja del ladrillo.

martes, 21 de junio de 2011

91 ingredientes y un sello de sostenibilidad



1. McDonald's reconoce el valor de la sostenibilidad

A partir de octubre, los envoltorios de los sándwiches Filet-O-Fish y las barritas de pescado de McDonald's que se venden en Europa llevarán el sello azul del Marine Stewardship Council.

Dichas etiquetas indican que el pescado utilizado para estos productos proviene exclusivamente de pesca certificada por el MSC, tanto en lo que se refiere a la gestión de las áreas como a la captura y cría de los peces.

Dicho etiquetado se aplicará a 7.000 restaurantes de McDonald's en 39 países europeos, lo cual representa el compromiso más grande de este tipo en Europa, de acuerdo con la empresa y el Marine Stewardship Council.

"McDonald's y Sodexo se comprometen con la pesca sostenible"

2. Composición del Filet-O-Fish ®:

Filete de pescado rebozado, un bollo
, salsa tártara y queso pasteurizado americano.

Filete de Pescado : Filete de pescado (bacalao y similar), agua, almidón modificado, harina de maíz amarillo, harina de trigo blanqueada, sal, suero de leche, dextrosa, levadura, azúcar, polifosfato de sodio, polifosfato de potasio, goma de celulosa, pimentón, extracto de cúrcuma (para el color), aromas naturales (de origen vegetal). Frito en aceite vegetal: aceite de canola, aceite de maíz, aceite de soja, aceite de soja hidrogenado con TBHQ (3-butilhidroquinona) y ácido cítrico añadido como conservante. Dimetilpolisiloxano añadido como agente antiespumante. Bollo: Harina enriquecida (harina de trigo blanqueada, harina de cebada malteada, niacina, hierro reducido, mononitrato de tiamina, riboflavina, ácido fólico, enzimas), agua, jarabe de maíz alto en fructosa, azúcar, levadura, aceite de soja y / o aceite de soja hidrogenado. Contiene 2% o menos de lo siguiente: sal, sulfato de calcio, carbonato de calcio, gluten de trigo, sulfato de amonio, cloruro de amonio, acondicionadores de masa (sodio lactilato, DATEM (
ácido diacetil tartárico ester de monoglicérido), ácido ascórbico, azodicarbonamida, mono-y diglicéridos, etoxilados monoglicéridos, fosfato monocálcico, enzimas, goma guar, peróxido de calcio, harina de soja), propionato calcio, propionato de sodio (conservantes), lecitina de soja. Salsa tártara: Aceite de soja, encurtidos (pepinillos picados, vinagre, sal, alcaparras, goma xantana, sorbato de potasio (conservante), cloruro de calcio, extracto de especias, polisorbato 80), yema de huevo, agua, cebolla, vinagre destilado, azúcar, especias, sal, goma xantana, sorbato de potasio (conservante), perejil. Queso fundido pasteurizado americano: Leche, agua, grasa de la leche, fermentos lácticos, citrato de sodio, sal, ácido cítrico, ácido sórbico (conservante), fosfato de sodio, colorantes artificiales, ácido láctico, ácido acético, enzimas, soja, lecitina (agregado para facilitar la separación de los cortes).

(Traducido del McDonald's USA Ingredients Listing for Popular Menu Items, no he conseguido encontrarlo en el sitio español de McDonald's )


viernes, 20 de mayo de 2011

La situación de los transgénicos en España

España sigue siendo el único país que cultiva transgénicos a gran escala, y ya acoge el 42% de todos los experimentos con transgénicos al aire libre realizados en la Unión Europea durante los últimos años. Amigos de la Tierra publicó la localización exacta de los campos experimentales con transgénicos al aire libre.

Hasta ahora la localización de los campos experimentales con transgénicos era confidencial. Pero una reciente sentencia del Tribunal Europeo de Justicia ha amparado el derecho a que esta información esté a disposición pública. Hace poco Wikileaks reveló la alianza entre EE UU y el Gobierno para defender los organismos genéticamente modificados. La embajada medió a favor de Monsanto en contra de las posiciones de la Comisión Europea.

martes, 28 de diciembre de 2010

28 de diciembre, la degollación de los Santos Inocentes


1. Sube el recibo de la luz, casi un 10%. El Mundo lo achaca a la apuesta por las energías alternativas. Desinforma a conciencia a sus lectores echando la culpa a los paneles fotovoltaicos, "que apenas cubren el 2,5% del consumo eléctrico tota". Y termina exigiendo la inmediata construcción de varias centrales nucleares. Otras razonables medidas del gobierno parecidas a la subida la luz: sube el gas, un 4%, se deja de estimular la compra de viviendas retirando la correspondiente deducción y se elimina la ayuda a la natalidad consistente en el "cheque bebé". Y dos medidas irracionales: la eliminación del último subsidio a los parados y la subida de las tarifas del transporte público.

2. El País publica un eufórico artículo a toda página citando el informe de Red Eléctrica: "Las renovables baten otra marca y ya cubren el 35% de la electricidad" En realidad, las cifras que maneja el IDAE parecen ser incluso superiores, en torno a un 40%. Steven Chu, ministro de energía estadounidense, llama a esto un "momento Sputnik".

3. El Ministerio de Fomento ordena proyectar y construir únicamente aquellos "túneles estrictamente necesarios". Y quien dice túneles dice autovías, viaductos, aeropuertos, etc. Niega sin embargo el ministerio que antes se construyera nada innecesario, sólo dicen que ahora tendrán más cuidado. Los animales, las plantas y los paisajes de España se han sentido muy aliviados.

4. Una muestra de energía gubernamental: se planea suprimir los subsidios estatales a aquellas actividades que dañen la biodiversidad. Si contaminas, no tendrás ayudas. Dando un paso más, se dará dinero a aquellas actividades que no dañen a la naturaleza, a la que ahora se llama "Entidad Proveedora de Servicios Ambientales" (agua limpia, aire puro, etc). Se pone como ejemplo: "Se podría pagar a un propietario para que no tale sus alcornoques". Es decir, el propietario gana siempre: si tala, por la venta del corcho y la madera, y si no tala también. Como las entidades financieras: de enero a enero, el dinero para el banquero.

lunes, 4 de octubre de 2010

Bimbo inventa el pan


El Tigretón, fabricado desde hace más de 30 años y vendido por decenas de millones de unidades, contiene 36 ingredientes. Algunos son fáciles de entender: azúcar, harina de trigo, pulpa de albaricoque, cacao en polvo desgrasado, huevo, leche descremada en polvo, sal, mermelada de albaricoque, aroma de licor, chocolate y vainilla.

Con todo eso se puede tener un buen pastelillo, pero hay otros elementos en la receta más difíciles de asimilar: aceite y grasa vegetal parcialmente hidrogenada, jarabe de glucosa y fructosa, gasificantes (E-450ii, E-500ii), estabilizantes (E-412, E-410, E-407, E-1442, E-1422), conservantes (E-200, E-202), emulsionantes (E-322, E-436) colorantes (color caramelo, E-124), vitaminas (A, B1, B2, B6, B12, D3, B9), maltodextrina, sales minerales (carbonato cálcico, pirofosfato férrico), correctores de acidez (E-334, E-330), según la web oficial de Bimbo.

El Tigretón es un caso extremo. En realidad, el pan de molde blanco corriente de Bimbo sólo tiene 14 ingredientes y trazas de otros tres. Por esta razón, es un gran paso adelante el pan Natural 100% de la misma firma, ya que sólo contiene, según la publicidad, harina, levadura, aceite de oliva y sal. (cuatro ingedientes). De manera que tras muchos años de investigación y desarrollo en el terreno del pan, la casa Bimbo ha conseguido dar con un producto que fue inventado hace aproximadamente 7.000 años en alguna parte de lo que es hoy Irak. No es un caso único. Hace unos años, McDonald’s inventó el pepito de ternera, el número uno en la jerarquía de los bocadillos españoles tras el montado y el bocata a secas. A ver si cunde el ejemplo, y las grandes empresas del rama de la alimentación vuelven a inventar todos los componentes de una dieta sana y sostenible.

viernes, 23 de abril de 2010

El factor olvidado


Antes, cuando la gente caía enferma se metía en la cama, y continuaba en ella hasta que se curaba, momento en que el enfermo se levantaba, pedía comer un huevo fresco y se marchaba a sus quehaceres. Otra salida posible era hacia el cementerio, si las cosas salían mal. Salvo en caso de epidemias o hambre, se pensaba que el estado natural de una persona era la salud, no la enfermedad. Hoy pensamos que el estado natural de una persona es la enfermedad, o al menos la preenfermedad. Eso resulta lógico si pensamos que nunca ha habido más médicos que ahora, y que los galenos nos examinan de continuo.

Antes era una práctica profesional común despedir al paciente con la frase típica: “está usted como un roble”. Eso quería decir una despedida sin compromiso hasta la próxima visita, para la que podían faltar años. La frase ya apenas se escucha en las consultas. Incluso el hombre o mujer más saludable del mundo está preenfermo. Tiene que vigilar su colesterol. Los niveles de glóbulos están bien, pero conviene que se haga otra prueba dentro de unos meses. Ese grano probablemente no es nada, pero convendría estar seguros con una biopsia. Recuerde que a partir de los cincuenta años es conveniente hacerse una colonoscopia de vez en cuando. La próxima mamografía le toca en septiembre. A partir de los cuarenta tenemos que hacerle un electrocardiograma.

Lógicamente, ningún ser vivo puede salir sano de semejante escrutinio. Pero lo malo es que los médicos tienen razón: puede que vivamos muchos más años que nuestros bisabuelos, pero vivimos bastante más averiados. El complejo de enfermedades de la abundancia –cáncer, diabetes, problemas cardiovasculares, enfermedades autoinmunes– es una epidemia de la que casi nadie se libra. Los médicos insisten en que el estilo de vida –saludable o no– que llevamos determina si somos sanos o no. Hasta cierto punto es verdad. El problema es que hay muchas personas que llevan estilos de vida virtuosos que sufren todas esas enfermedades, y muchos crápulas que se escapan de ellas. La relación entre la salud que disfrutas y el estilo de vida que llevas es innegable, pero es estadística, y ni siquiera demasiado significativa. Tomando las cinco míticas raciones diarias de frutas y verduras, reducimos el riesgo de enfermar en un 40%. O en un 30%. O tal vez sea menos todavía.

Una iglesia que garantizara a sus fieles sólo un 35% de probabilidades de salvación después de una vida entera entregada a la virtud sería un fracaso. Y la genética es de gran ayuda para explicar el 65% restante de enfermedades, pero solo hasta cierto punto. Lo cierto es que hay un gran porcentaje de los achaques de nuestra civilizada cultura que no se pueden explicar por el estilo de vida ni por la lotería genética. La explicación está ahí fuera: es el factor ambiental. De la misma forma que los kiwis de Nueva Zelanda cayeron como moscas ante elementos de su medio ambiente para los que no estaban preparados –ratas y perros– parece ser que el cuerpo humano no sabe cómo lidiar con cientos y miles de moléculas deletéreas que nuestra civilizada cultura se ha encargado de diseminar en cantidades ingentes por nuestro medio ambiente. O con determinadas radiaciones y vibraciones, o simplemente con el exceso de ruido.

La reivindicación del factor ambiental en la salud está solamente empezando. Ahora mismo la cantidad de información que recibimos en los medios de comunicación acerca del impacto de los estilos de vida saludables, la genética y el medio ambiente en nuestra salud debe tener una proporción aproximada de 10/7/1. Para elevar este pequeño porcentaje, cada día salen a la luz nuevas informaciones sobre los elementos tóxicos de nuestro medio ambiente. Recientemente se ha lanzado la película francesa “Nuestros hijos nos acusarán”. Tal vez algún día se empiece a plantear una política con sentido común de erradicación de componentes tóxicos de nuestro medio ambiente, antes de que alguien nos señale con el dedo acusador.

viernes, 5 de febrero de 2010

Alimentos absurdos


Seguro que ha visto el anuncio del colesterol. Un hombre apesadumbrado narra que él toma sus ensaladas, y hace algo de deporte, pero claro, comete excesos a veces –interviene su esposa, con cara de preocupación– y (pausa dramática seguida de música fúnebre) su colesterol sigue subiendo. Ante este callejón sin salida, cualquiera buscaría el frasco de veneno o el puñal para suicidarse. No hace falta. Aparece en ese momento como por arte de magia un frasquito de Tranacol® o algo parecido, y el problema queda resuelto instantáneamente: no hay más que tomar una jícara del producto milagroso al día, durante todos los días de tu vida, para mantener a raya el mortífero colesterol.

Ante este pasmoso alarde de charlatanería, el consumidor tiene poca defensa. Desde hace décadas, la ciencia médica –cuyo desprecio de la alimentación sana como base principal de la salud es absoluto– ha atornillado en nuestro cerebro la idea de que el colesterol es malo, hasta el punto de que la gente dice con tristeza “tengo colesterol” con el mismo tono con que diría “estoy envenenado”. También tenemos azúcar, triglicéridos, velocidad de la sangre, las transaminasas por las nubes, estamos demasiado gordos y el electro todavía normal pero acercándose a niveles peligrosos: hay que vigilar el colesterol.

La imaginativa industria de la alimentación ha respondido a estas nuevas amenazas más o menos ficticias para la salud con verdadero entusiasmo. Por un lado, no venden cantidades ingentes de comida de baja calidad a precios solo aparentemente baratos, pues la relación calidad precio es pésima. Esta comida nos enferma, como es lógico. Por otro lado, nos venden el contraveneno en pulcras botellitas de plástico y cajas de cartón: Tu dosis diaria de fruta en un pequeño envase de plástico que contiene las vitaminas que se supone que contiene una manzana, pero que no es una manzana, y cuesta cinco veces más que una manzana. Tu dosis diaria de fibra. Tu dosis diaria de trifidus (activus), para ir a donde ya sabes.

Estamos gordos no porque seamos viciosos, sino porque ingerimos enormes cantidades de alimentos con la esperanza de encontrar en alguna parte alguna partícula de verdadera comida. Llámese Slow Food o Sentido Común, cada vez más gente está harta del continuo insulto a la inteligencia a que nos somete parte de la industria alimentaria. Menos mal que hay algunas buenas noticias. El panfleto de Michael Pollan “En defensa de la comida”, traducido aquí como “el detective en el supermercado” ha vendido 400.000 ejemplares. Y los alimentos ecológicos, con o sin etiqueta oficial, empiezan a ser tomados en serio, lo que no es de extrañar, pues son nuestros vitales conectores con la comida de verdad.

lunes, 25 de enero de 2010

Ecolujo: un capricho o una necesidad

El “ecolujo” o lujo sostenible, términos que a simple vista parecen contradictorios, parecen imponerse en el mercado de la alta costura y joyería. Atrás quedó la percepción de hippie y andrajoso vestirse con tejidos orgánicos y teñidos con tintes naturales, para pasar a formar parte de una moda exclusiva y “auténtica” como sinónimo de lujo. Así lo han adoptado prestigiosas firmas en los desfiles de moda más sonados. Usar fibras de bambú, de soja, algodón ecológico, de cáñamo, plásticos reciclados por Armani, Versace, Stella McCartney, las joyerías Tiffany & Co -que dejó de vender coral- y De Beers -que controla el proceso de extracción y comercialización de diamantes- es el último grito de lo “chic”.

La lista es interminable, desde la alta costura hasta las firmas más populares que como Zara y H&M que llevan ya unos años vendiendo prendas de algodón ecológico. Y nuevas líneas de afamadas marcas que tampoco dudan en crear colecciones “verdes”, como la próxima oferta de Tiziana Domínguez para Adolfo Domínguez.

No cabe duda que las preferencias del consumidor han logrado cambiar algunos procesos extractivos, de elaboración y comercialización de materias primas para volverlos sostenibles, mantenerse a flote en el mercado y no quedar fuera de las elecciones del consumidor.

El “ecolujo”, un capricho del consumidor y una necesidad de los comerciantes.

martes, 5 de enero de 2010

El dilema del huevo


Coja una lupa, acérquese a la nevera y examine con atención el primer huevo de gallina que encuentre en el departamento correspondiente. Verá una secuencia de letras y números de color rojo en la superficie del huevo. Si el primer número es un 0 o un 1, está usted de enhorabuena: se trata de un huevo puesto por gallinas criadas en razonables condiciones de calidad de vida. Porque los animales también tienen calidad de vida, como los humanos. Si el número es un 3 o un 4, podrá estar seguro de que la corta vida de las gallinas que han puesto ese huevo ha sido cruel y penosa. Porque las gallinas también pueden llevar vidas crueles y penosas, como los humanos.

Si mira en la caja donde compró los huevos con el número 4, verá que pone algo así como “huevos procedentes de gallinas criadas en jaulas”. Las jaulas en cuestión miden unos 25 cm. de ancho y contienen dos o tres animales. Imagine dos o tres gallinas vivas pernoctando dentro de su microondas. Hay millares de jaulas superpuestas en hileras, ocupando todo el espacio disponible de las naves donde se crían. El total de gallinas en una instalación de este tipo puede ser fácilmente de 50.000. Los animales tienen el espacio justo para bajar el pico, recortado generalmente para evitar que se hieran a sí mismas o a sus compañeras de jaula, y comer de una cinta continua que les lleva un alimento cuya composición es mejor no saber con detalle.

Cualquier persona decente haría lo posible para no consumir jamás huevos procedentes de estas instalaciones. Están marcados en la caja y señalados con el número 4 en cada unidad. Pero hay un problema: cuestan de 1 a 2 euros la docena, según el tamaño, mientras que los clase 0 ó 1 salen por 3 ó 4. Pues bien , amigo, ha llegado la hora de sustituir la cantidad por la calidad. El huevo siempre fue un alimento escaso en España, hasta el punto que un dicho popular bastante siniestro decía “cuando seas padre, comerás huevos”. Más tarde la producción avícola se industrializó de tal manera que los precios bajaron tanto que, hacia 1985, el consumo de huevos era de unos 300 por persona y año. Un consumo tan exagerado no se podía mantener, y hoy en día es de unos 200. Y lo más seguro es que una cifra mejor para nuestra salud esté en un consumo de huevos en torno a los cien anuales, dos a la semana.

Usted no sabrá que hacer con todo el dinero que ahorra dejando de comprar tantos huevos, de manera que ahí va una sugerencia: inviértalo en comprar huevos de clase 0 ó 1. Su salud, y las propias y esforzadas gallinas, se lo agradecerán. Y olvidaba decir que también contribuirá a reducir notablemente su huella ecológica. Recuerde que compartimos el planeta con muchos millones de personas que también tienen derecho a comer bien.

lunes, 1 de junio de 2009

Un empuje a la compra de coches

El Gobierno y los fabricantes de automóviles han destinado 1.500 euros de ayuda directa por la compra de un coche nuevo (siempre que se entregue otro para el desguace). Además las CC AA, con cargo a sus presupuestos pueden optar por aumentar esa ayuda hasta con 500 euros extras.

A todo esto, Kia Motors acaba de decidir mejorar la ayuda con hasta 8.500 euros por la compra de uno de sus modelos más grandes. Y no se olvide del ofrecimiento de la compañía Hyundai “si te quedas en paro te pagan el coche”. Los fabricantes están desesperados. ¿Es esto suficiente para sucumbir a la tentación?

En mi caso todavía no lo es. El sistema de transportes de Madrid es digno de elogiar, cubre mis necesidades con cochecito de bebé a cuestas.

Pero para aquellos que quieran hacerse con un coche nuevo, estas son las ayudas autonómicas:

Si usted vive en Andalucía, Aragón Asturias, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Canarias y País Vasco puede beneficiarse con 2.000 euros por la compra de un coche nuevo. En Navarra, Galicia, Comunidad Valenciana y Castilla-León se beneficia con un tramo de ayuda que va de 1.500 a 1.999 euros.

Si está empadronado en Madrid olvídese de estos 2.000 euros. Aquí recibirá una reducción directa del 20% por matriculación, y entre un 15 y 38% en La Rioja. La ayuda aquí, por la compra de una coche mediano, no supera los 200 euros de media.

En Cataluña, se amplían las ayudas a coches con emisiones superiores a 149 gramos de CO2 por kilómetro fijado por el Gobierno. También se amplía la ayuda para motocicletas y ciclomotores.

Murcia y Baleares aún no han decidido.

viernes, 24 de abril de 2009

Xocolate sí, ¡transgénicos no por favor!

Soy una adicta al chocolate y sigo el rastro de los buenos Xocolates, evito comprar a algunas compañías, como Nestlé que se abastece de cacao producido por indígenas chiapanecos mexicanos a precios de oligopolio.

Con otro carácter, no sé si peor….. seguro que sí para la salud, la empresa chocolatera Mars, que al parecer compra el cacao a productores africanos, ha iniciado una cruza temible. Una nota publicada por el periódico El Mundo del pasado 13 abril, revela que la gigante Mars ha fijado sus objetivos “sostenibles” para el 2020. He quedado francamente sorprendida y furiosa con lo que paso a contar.

Como muchas empresas empeñadas en vendernos la idea de “sostenibilidad” de sus productos o acciones, cuando en realidad no son sostenibles ni cumplen ningún marchamo ecológico, los ejecutivos de Mars han decido embaucar con una inversión de 7 millones de euros a los productores de cacao, “..para diseñar el mapa completo del genoma del cacao y poder así ayudar a cultivar árboles que puedan sobrevivir a los rigores de las sequías, y de las epidemias, para asegurar una provisión de cacao estable y de alta calidad en el futuro”, dijo Howard-Yana Shapiro, directora del departamento de ciencia de Mars. Esto es apostar por Organismos Modificados Genéticamente…… TRANSGÉNICOS, para ser más claros.

Volviendo a la afición del chocolate, hay tiendas especializadas que informan sobre el origen del cacao y las variedades arbóreas. Los productos de comercio justo, disponible en casi todos los supermercados, también suelen traer esta información. Y en Barcelona está el museo del chocolate…… para los más golosos.

miércoles, 11 de marzo de 2009

¿Podría usted vivir sin frigorífico en casa?

Familias ecologista de América del norte empeñadas en reducir su producción de carbono han optado por deshacerse del “monstruo enfriador”. Cabe aclarar que se trata de frigoríficos enormes (dos puertas) que consumen unos 1.300 kilovatios hora al año (con una emisión de 900 kilogramos de CO2 al año), de los que suelen instalarse en los hogares/chalets americanos.

No me extraña que esos niveles de consumo de energía les haga pensar en otro estilo de costumbres conservadoras de alimentos. Y que opten por sacrificar algunos gustos helados.

Mi preferencia y elección por reducir mi huella de carbono no contempla deshacerme de las frigorías. Pues no me imagino lo que supondría, en términos de tiempo y dinero, ir a comprar y preparar la comida diariamente. Cosa que hago una o dos veces por semana para congelarla. Menos aún me planteo comer fuera de casa o consumir alimentos procesados y empacados. Ni qué decir de tomar una cerveza del tiempo….mmmm no hay manera.

Por suerte, en Europa, donde prima la pequeña vivienda en comunidad horizontal nuestros frigoríficos son pequeños y medianos; además los de tipo A, más eficientes, consumen apenas unos 300 kilovatios hora al año. Esta sí es una opción interesante y que elegiré al renovar el que tengo en casa.

viernes, 13 de febrero de 2009

Quiero un coche eléctrico

Asistí ayer 11 de febrero a la exposición de coches eléctricos celebrada en el Parque del Retiro en Madrid, y me encantó ver tantos modelos de automóviles (SEAT, Peugeot, FIAT, Mitsubishi, REVA), motos (Bereco, Vectrix, E-max, Oxygen) bicis, autobuses y furgonetas (Teycars, Dilixi, Piaggio) listos para abordar las carreteras, sustituyendo a los “troncomóviles” contaminantes y ruidosos que tanta polución y problemas causan.

Lo que más me llamó la atención fue el sigilo de estas máquinas.
Estando a menos de un metro del SEAT León Twin Drive Ecomotive, no pude siquiera diferenciar si lo que pasaba por allí era un felino o realmente un coche.
Parece ciencia ficción, pero felizmente en este caso no lo es. Así, se están dibujando fechas reales para la comercialización de estos automóviles, posiblemente entre el 2010 y 2014. Por ahora, ya podemos comprar coches híbridos (los que puedan permitírselo, claro).

Pero no critico por criticar. Según estudios de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la contaminación por el tráfico rodado crea una “epidemia oculta”, provocando 250.000 muertes al año en Europa. Esto no es moco de pavo, y además es un hecho cotidiano.
Diariamente vengo a la ciudad en autobús desde la sierra donde resido, y algunos días es espectacular ver la enorme y sucia cúpula que irradia Madrid.

Ahora párense a imaginar una nueva capital, en la que se pueda respirar a pleno pulmón y al alzar la vista no encontremos un cielo enfermizo sediento de oxígeno.

Lo que tenemos que hacer los ciudadanos es pedir que al menos se cierre la circulación a automóviles contaminantes en la ciudad (a partir del 2010 el Ayuntamiento de Madrid restringirá el tráfico de los vehículos altamente contaminantes) y acelerar el proceso de retirada de vehículos que se mueven con petróleo, para sustituir y “adoptar” cuanto antes a estos nuevos y respetuosos coches eléctricos.

miércoles, 28 de enero de 2009

Época de rebajas ambientales

“Compre con criterio” es la recomendación del Ministerio de Sanidad y Consumo en esta época de rebajas invernales. En su web incluye un breve apartado a las compras ecológicas y solidarias sin ninguna información de interés además de aquella que llama a la reflexión. A evitar el derroche innecesario de dinero y a inducir al ahorro de forma general parece estar dirigida esta campaña.

Con este mismo criterio, el de reducir costes, las rebajas también han llegado al ámbito administrativo. Así, el Ministerio de Medio Ambiente quedó absorbido por el de Agricultura, en el plano autonómico este argumento ha servido para reducir el número y presupuesto de consejerías. Parece obvio que Medio Ambiente es el primero de la lista, como denuncia Ecologistas en Acción.

Los recortes han cundido en la conservación y recuperación de la naturaleza. Ecologistas en Acción también denuncia la falta de ejecución de los planes propuestos en las declaraciones de impacto ambiental (lucha contra la erosión, construcción de pasos para la fauna, etc.), suponiendo un claro incumplimiento; pero por la ausencia de programas (recursos) para el seguimiento y vigilancia no son detectados ni denunciados.

Los recortes presupuestales también afectan negativamente a los planes de gestión de residuos y de agua que se ven mermados, inconclusos y hasta postergados otros como la construcción sostenible.

La apuesta del Gobierno de 8.000 millones de euros destinados a las Administraciones Locales para crear puestos de trabajo a través de la rehabilitación de obras públicas, es una oportunidad para que los municipios clausuren la temporada de rebajas y abran paso en grande a la primavera verano de la movilidad sostenible, la etiqueta energética para edificios, tecnología y sistemas ahorradores de agua y energía.

viernes, 23 de enero de 2009

¿Cómo evitar una tonelada de residuos?

Dentro de poco tiempo, tendré la felicidad de tener un bebé. Estamos preparando su llegada, pensando en su cuidado y el tipo de productos para su higiene, porque queremos lo mejor para su bienestar.

Detrás de este pequeño ser humano tan hermoso y tan frágil puede esconderse un fuente impresionante de residuos. Por ejemplo, sólo los pañales representan más de una tonelada por niño hasta que aprende a limpiarse solo y usará el primer año unos 2500. Además, un pañal tradicional necesita entre 300 a 500 años para descomponerse.

¿Que alternativa puedo encontrar para evitar usar pañales convencionales con gel?
Existe pañales reutilizables pero el concepto parece como algo de los años de nuestras abuelas e incompatible con nuestra vida actual. Ésta última opción parece una forma apremiante y más complicada, la otra significa cambiar y tirar el pañal.

Después de un poco de investigación, en el mercado alternativo, la oferta de pañales lavables se han desarrollado estos últimos años y los productos de hoy no se parecen en nada al pañal que usaban nuestras abuelas. Hay pañales lavables con uso muy parecido a los desechables. Lo único es que se reutilizan porque se lavan, con un sistema cómodo.

Además, la composición de los pañales lavables no contiene ningún producto químico. Son naturales, compuestos de algodón, de bambú y de cáñamo, y son transpirables.

En resumen, son respetuosos con el medio ambiente (sin residuos y a base de materias naturales), mejores por la salud del niño y al largo plazo económicos.
A la hora de elegir lo que quiero de mejor para mi niño merece la pena meditarlo y actuar en conciencia con mis ideales.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Ecología y ecologismo: lo ecológico.


Siguiendo con la confusión de términos “eco“ ¿qué será algo “ecológico”? Según la RAE, es lo relativo a la ecología. Siendo estrictos en el término, cualquier producto que tenga consecuencias tanto positivas o negativas en el medio ambiente es “ecológico” en el sentido de que afectará a otros organismos vivos y sus poblaciones. Dejando a un lado la ciencia y basándonos en el ecologismo, aceptamos que son los productos cuyo consumo contribuye a la conservación del medio ambiente. ¿Es eso cierto?

En primer lugar es necesario afirmar que los alimentos ecológicos poseen una estricta normativa europea que les permite lucir en todo su esplendor el adjetivo. Su definición es clara y tienen etiquetados oficiales y organismos de control. El problema llega con los productos o servicios no legislados al respecto y que sí utilizan el término “ecológico” en su nombre: fábricas de ladrillos, detergentes, bayetas, ropa, coches, ordenadores e incluso ataúdes ecológicos.

Es importante revisar cada caso en particular: hay iniciativas pioneras, curiosas e incluso revolucionarias que merecen de sobra el adjetivo. Pero siendo sinceros en muchas ocasiones, lo “ecológico” es una marca publicitaria, un señuelo que intenta atrapar al consumidor concienciado para que se sienta mejor al creer que con su compra respeta el medio ambiente. En ocasiones no es cierto. El que un artículo esté fabricado con materiales naturales o que no tenga un componente contaminante concreto no garantiza que sea un producto sostenible, ni mucho menos que merezca llevar el término “eco”. Siendo un poco crédulos, podemos concluir que en muchos casos el producto ecológico es menos perjudicial que el que no lleva el adjetivo, pero en casi ningún caso podemos afirmar que contribuye a la conservación del medio ambiente (con la honrosa excepción de la agricultura ecológica). No existe por tanto conducción ecológica, ni edificios ecológicos (a lo mejor ataúdes sí, especialmente algunos casos). Podrán ser más respetuosos, más coherentes o mejores que la competencia, pero aún en estos casos convendría dejar a la ecología en paz.

martes, 16 de diciembre de 2008

Ecología y ecologismo: las diferencias

Hace poco tiempo me sorprendió ver un simulador para la conducción eficiente de automóviles con el llamativo rótulo de “conducción ecológica”. ¿Cómo se conduce de forma ecológica? ¿emitiendo semillas en vez de CO2? ¿Tirando un carro por burros en peligro extinción?.

Últimamente el término “ecologismo” suele estar algo decaído, se asocia demasiado a posturas radicales o a la temida incorrección política. Por eso suele utilizarse el término “ecología” para referirse a la preocupación por el medio ambiente. Sin embargo, ambos conceptos comparten menos características de las que parecen.

La ecología es una ciencia. Tan neutra y aséptica como las matemáticas, la ingeniería química o la economía (con la que comparte prefijo, ideas y conceptos). Tiene números, teorías, leyes… les advierto que en un libro de ecología hay más gráficos extraños y largas ecuaciones que fotos de animales. Es una disciplina compleja que estudia las relaciones de los seres vivos con su entorno, cómo afectan los cambios en las poblaciones, cómo evolucionan los ecosistemas en número de especies según su altitud, humedad, suelo… La ecología como ciencia no entra en valoraciones sobre lo bueno y lo malo. Las cosas ocurren, y la ecología intenta encontrar las causas y consecuencias en los seres vivos.

El ecologismo es un movimiento social. Está marcado por premisas como la conservación del medio natural, la preocupación por el medio ambiente y aboga por integrar a la especie humana dentro del “sistema Tierra”. En muchas ocasiones entra en valoraciones llegando a posicionarse en un sector bien definido del espectro político. Es una corriente de pensamiento sujeta a la crítica y a los cambios en la sociedad. Como movimiento social, implica decisiones subjetivas e influenciadas por el comportamiento humano.

Y ahí está la diferencia entre el ecologista y el ecólogo. Uno es un militante y otro un profesional científico. De hecho puede haber ocasiones en las que ambas disciplinas se contradigan y ambos individuos se lleguen a enfrentar. Generalmente los ecologistas se sirven de la seriedad de la ciencia ecológica para defender sus ideas, mientras que muchos ecólogos se quejan de que el movimiento ecologista les resta credibilidad cuando los confunden con activistas. Aún así, para qué negarlo, el ecologista suele ser el alter ego del ecólogo, el Batman de Bruce Wyne.

jueves, 23 de octubre de 2008

¡Comercio justo, una alternativa a desarrollar sin falta!

Esta semana hay varias manifestaciones organizadas por la asociación Sello Fairtrade-Comercio Justo.

El desafío del comercio justo es de erradicar la pobreza, dando al productor más autonomía económica con un precio justo por su producto. Además, la agricultura practicada en el comercio justo permite alimentar a sus productores, es más verde y respetuosa con el medioambiente.

El sello Fairtrade existe desde 1988. Nos asegura que el proceso de fabricación ha respectado al trabajador y el medio ambiente, ofrece un precio justo para el productor, y garantiza la calidad del producto.

En España, el comercio justo ha aparecido desde hace 2005 y los productos se pueden encontrar en las tiendas especializadas, ecológicas y empiezan a estar en los supermercados.

El producto más conocido es el café, pero no olvidemos los otros productos como el té, frutas frescas, frutos secos, cacao, azúcar, algodón (ropa, toallas…), arroz, zumo, miel y balones de fútbol.

¿Por qué es importante comprar productos del comercio justo?

Porque los productores adquieren :
- más autonomía económica: ingresos más estables, inversión agrícola para mejorar el sistema, seguridad alimentaria de la familia.
- más autonomía social: inversiones colectivas al nivel de la cooperativa, democracia local
- más gestión medioambiental: mejor gestión del agua, más usa de fertilizante orgánica

Porque los productos son de mejor calidad, más respetuoso con el medioambiente.

Porque sabemos donde va nuestro dinero. Vale la pena pagar un poco más y saber que una partida decente va al trabajo del productor y no todo a los intermedios.

Ahora, lo más importante de desarrollar, no son los productores que hacen buenos productos sino nuestros comportamientos de consumidor.

Tenemos un papel mayor a la hora de comprar. Somos nosotros quien elegimos que tipo de sociedad queremos: queremos una sociedad más justa pagando un precio justo o sólo productos siempre más baratos y de menos calidad, sin saber las condiciones de producción.

El comercio justo nos ofrece una alternativa y nosotros la elegimos.

miércoles, 22 de octubre de 2008

Publicidad verde

El pasado 25 de octubre, la Comisión de Medio Ambiente del Parlamento Europeo rechazó la propuesta de la Comisión Europea para que los fabricantes de coches tuvieran que dar por ley información ecológica en sus anuncios.

En el último año hemos tenido un bombardeo de publicidad de"coches verdes". Los anunciantes nos tienen mareados con las supuestas prestaciones ecológicas de los modelos del año.

Lo único que me queda claro, es que un coche eficiente es el que consume menos gasolina por kilómetro recorrido, así se emiten menos emisiones de CO2. Un coche cuando más pequeño y ligero será más eficiente frente a uno de mayor cilindrada y dimensiones.

La publicidad actual nos vende diferentes cualidades de los coches disfrazadas de verdes y ecológicas (véase los Premios Sombra, otorgado por Ecologista en Acción, al modelo Scenic Adventure de Renault, que recibió el premio a la confusión, inconsistencia y el descaro del discurso publicitario, o el modelo Civic Hybrid de Honda que recibió el premio al cinismo, al ocultamiento de información "verde" ). Mientras el asunto del consumo de combustible y la emisión de CO2 del coche queda reducida a la parte inferior del anuncio en tamaño milimétrico, casi ilegible.

¿Las normas de protección al consumidor son también aplicables a esta publicidad de"coches verdes"? ¿Alguien conoce o tiene una experiencia de denuncia al fabricante por esta publicidad engañosa?

Veamos qué sucede con la aprobación de ésta iniciativa en el Parlamento Europeo.

jueves, 9 de octubre de 2008

Programa CO2 Neutral de Volkswagen



La marca alemana Volkswagen ha puesto en marcha el Programa CO2 Neutral, dedicado a la compensación de emisiones. La compra de cualquier modelo de la gama Volkswagen ofrece la posibilidad de plantar y cuidar durante 40 años un número determinado de árboles en función del CO2 que se emite al conducir.

Éstos dice que un árbol durante 40 años absorberá 300 kg de CO2. Un modelo que emita 119 g/km de CO2 al recorrer 20.000 km emitirá 2.280 kg de CO2. Con la posibilidad de plantar 8 árboles y cuidarlos por 40 años, al comprar uno de sus coches, se estarían neutralizando sus emisiones a 0 kg.

La publicidad de este programa llamado "Moviento Blue Motion", dice ser los únicos en el mercado con este resultado (0 emisiones de CO2) e invitan a otras marcas a copiar/imitar el programa.

Resulta una opción interesante de compensación de emisiones y reforestación de áreas destruidas.

En los últimos dos años hemos visto varias iniciativas voluntarias del sector privado en la compensación de emisiones (Grupo Liberty Seguros, Grupo Havas, Ingero T3 S.L., Limoniun, DKV Seguros), que por intermedio del programa "Cero CO2" de la Fundación Ecodes cuenta con varios proyectos para hacer realidad la compensación de emisiones de estas empresas en países y sectores en vías de desarrollo.

Podría pensarse en una armonización/homologación de estas actividades a nivel país y dentro de Unión Europea, de tal manera que se pueda vigilar, verificar y asegurar el cumplimiento de las compensaciones en cuestión paralelamente a la creación del mercado de derechos de emisión. Sería favorable para los consumidores que existiera un organismo encargado de observar y garantizar el efectivo cumplimiento de los ofrecimientos publicitarios compensatorios de CO2.

Por otra parte, llama la atención que la publicidad del Programa CO2 Neutral se la haya visto sólo en la revista Investigación y Ciencia, de octubre de 2008. Se hecha en falta en otros de medios de prensa escrita y en televisión.