jueves, 26 de mayo de 2011

¿Devolver el casco como hace treinta años?


Un comunicado conjunto de ANEP (envases de PET, un tipo de plástico), Ecoacero (envases de hojalata), Asociación de Latas de Bebidas y Ecovidrio (envases de vidrio), es decir, el grueso del sector de fabricantes de envases en España, rechazan “de manera unánime” el SDDR. Estas siglas significan Sistema de Depósito, Devolución y Retorno de envases usados, incluido en la nueva versión de la Ley de Residuos próxima a aparecer. Los fabricantes de envases aducen que las tasas de reciclaje no mejoran con el sistema, y que el coste ambiental puede ser mayor, al tener que transportar los envases retornados.
Aducen también que el consumo se retraería al tener que sumar el coste del envase al precio del producto, y que un número sustancial de envases no podrían ser devueltos, por roturas principalmente. Más interesante es la observación de que el consumidor no podrá devolver el casco “como antiguamente”, ya que se ha pasado de un sistema de pocos productos y fabricación local (recuérdese que cada localidad tenía su propia fábrica de refrescos) a otro basado en una enorme variedad de productos distribuidos desde unos pocos y lejanos centros de producción.
¿Puede coexistir el SDDR con este nuevo modelo de mercado? Los fabricantes piensan que no, al menso a gran escala. Pero la pregunta sería ¿podría cambiar este modelo de mercado de envases a algo más racional y sostenible, que incluyera como pieza clave el SDDR?

viernes, 20 de mayo de 2011

La situación de los transgénicos en España

España sigue siendo el único país que cultiva transgénicos a gran escala, y ya acoge el 42% de todos los experimentos con transgénicos al aire libre realizados en la Unión Europea durante los últimos años. Amigos de la Tierra publicó la localización exacta de los campos experimentales con transgénicos al aire libre.

Hasta ahora la localización de los campos experimentales con transgénicos era confidencial. Pero una reciente sentencia del Tribunal Europeo de Justicia ha amparado el derecho a que esta información esté a disposición pública. Hace poco Wikileaks reveló la alianza entre EE UU y el Gobierno para defender los organismos genéticamente modificados. La embajada medió a favor de Monsanto en contra de las posiciones de la Comisión Europea.