jueves, 24 de julio de 2008

Los petrocoches y los otros


Algo está cambiando en el mundo del automóvil. General Motors lanzará en 2010 el modelo Chevrolet Volt, su primer coche eléctrico serio, y ha llegada a acuerdos con varias compañías eléctricas para asegurar el suministro de energía para el vehículo. Lo mismo están haciendo muchas otras compañías, especialmente en Japón.

Representantes del sector del automóvil se quejan de la futura normativa sobre anuncios de coches que plantea Bruselas, que será del tipo “el tabaco mata” y dedicará un 20 por ciento del espacio del anuncio a informar sobre la emisión de CO2 del vehículo. Argumentan que esta norma no hará mas que “desmotivar a los compradores de vehículos”.

El consumo de gasolina se ha reducido en un 10% en mayo con respecto al mismo mes del año anterior, y el de gasóleo en un 4%. Tras la entrada en vigor del impuesto sobre los coches que emiten más de 120 gramos de CO2 por kilómetro, las ventas de coches pequeños han crecido un 32%, al mismo tiempo que se han reducido las de los modelos grandes en un 44%. Las ventas en general de coches han bajado, lo que se considera un efecto de la crisis.

Pero puede que haya otro factor en juego. Claro que el comprador de automóviles está desmotivado: la industria le sigue ofreciendo lo mismo que hace un siglo, es decir, el petrocoche de toda la vida, una tecnología del siglo XIX completamente inadecuada para el mundo incierto que nos ha tocado vivir en el siglo XXI, que garantiza a su usuario contaminación y frustración ante las violentas fluctuaciones de precios de su combustible.

La verdad es que, tal y como están las cosas, comprar hoy en día un automóvil alimentado por petróleo es una decisión arriesgada. Los petrocoches tienen los días contados frente a las modernas máquinas de transporte eléctricas, de hidrógeno o de otro tipo más sostenible. Aún no sabemos como se llamarán, pero convendría ir pensando ya en un nombre.

viernes, 11 de julio de 2008

Nucleares y renovables


No ocurría desde 1985, cuando la energía nuclear crecía rápidamente año tras año. Según el IDAE, las energías renovables produjeron más electricidad que las centrales nucleares en 2007.

lunes, 7 de julio de 2008

Ahorrando energía en serio


Estoy empezando a ahorrar energía en serio. Apago la luz en cuanto salgo de una habitación. Aprovecho todo lo posible la luz del sol. Reduzco el tiempo de ducha. Apago la torre de reproductores de DVD, descodificadores, receptores de TDT, routers, etc, mediante un enérgico click en el interruptor de la regleta que los alimenta a todos ellos.

Espero reducir mi consumo en un 10%, tal vez un poco más. No lo hago por dinero, sino por puro miedo. Quiero contribuir a evitar el Gran Apagón, que llegará el día en que el sistema eléctrico no de más de sí y se venga abajo. El sistema eléctrico es un componente esencial de la delgada capa de civilización que nos separa de la barbarie.

Es verdad que nos han pedido demasiadas veces que ahorremos energía y seamos buenos. Y que tienen razón muchas personas de indignarse cuando alguien (peor si es un “político”) les pide que ahorren energía: ¡a mí, que bastantes preocupaciones tengo ya con la hipoteca y el precio de la gasolina! ¡que ahorren ellos (los políticos), que van en cochazos con aire acondicionado!

No lo haga porque nadie se lo pida, ni por el planeta, ni por el clima, ni por la ecología. Creo que hemos llegado a un punto tal que el principal argumento para ahorrar energía no es otro que el canguelo.

jueves, 3 de julio de 2008

Déjeme en paz con la ética ambiental


Carta al director de José Manuel Delgado (ABC, 3 de julio de 2008):
"Crisis y medio ambiente
Como ciudadano veo todos los días cómo me suben la hipoteca, me cuesta más echar la gasolina, la alimentación es cada día más cara, el carro de la compra es cada día más escaso y más costoso. Hemos soportado una huelga que nos dejó sin alimentos básicos. Ha aumentado el paro y las expectativas económicas no son muy halagüeñas.

Ahora el ministro de Economía nos anima a poner la lavadora por la noche para ahorrar. Pero ¿quién puede ahorrar? Cada día es más difícil llegar a fin de mes. ¿Es que cree el Gobierno que somos tontos? Por favor, un poco de respeto al ciudadano. Que el Gobierno actúe y nos resuelva los problemas económicos a todos los ciudadanos; que dejen las lecciones de ética medioambiental para otro curso académico".

D. José Manuel Delgado opina, como muchísimos más ciudadanos, que la "ética ambiental" es cosa de estudiantes y de gentes ociosas y sin problemas. Por esta razón, encaja el consejo de amortiguar el consumo eléctrico como un insulto, aunque le suponga ahorrar unos eurillos. En su opinión, el gobierno debe actuar y resolver los problemas económicos de los ciudadanos. Luego, cuando pase la crisis, podremos volver a dedicarnos al medio ambiente, al ahorro, la eficiencia, la ecología y el teatro infantil.

Después de un cuarto de siglo de campañas y programas de información, sensibilización y participación para un planeta más sostenible, constatamos que no han servido para nada.
Este es el mundo real: nadie quiere saber nada de reducción de consumos. Sólo queremos que nos bajen los precios y nos dejen en paz de monsergas de ética ambiental.

martes, 1 de julio de 2008

La tarifa de Sebastián y la eficiencia energética


¿Cuál será la influencia de la nueva tarifa eléctrica del gobierno sobre la eficiencia energética de los hogares? Resumiendo mucho, parece que se plantea una especie de mínimo vital que seguirá siendo siendo barato, pero que el resto del consumo nos costará un ojo de la cara.

Esto quiere decir que los usos básicos de la electricidad, como la iluminación y los electrodomésticos seguirán siendo muy asumibles. Pero no ocurrirá lo mismo con los usos térmicos: agua caliente, calefacción y aire acondicionado. ¿Deberán echarse a temblar los propietarios de un split o de un radiador eléctrico?

Más que eso, por primera vez, van a tener un incentivo poderoso para no encender el aire acondicionado a todas horas, y para mantener el termostato a 25 grados, y no a 18. Lo mismo se puede decir del agua caliente eléctrica y de la calefacción. Las usaremos menos horas y a temperatura más baja.

¿Será esta una de las "políticas muy estrictas de control energético [y] medidas muy concretas [para reducir la emisión de CO2]" que reclama El País en un severo editorial (1 de julio de 2008)? El tiempo lo dirá.

pdf con información acerca de la nueva tarifa:
20080626CONSEJODEMINISTROSTARIFAprensa.pdf